Una mala gestión en las cantidades de cloro en tu piscina puede acarrear problemas de salud. El cloro principalmente sirve para desinfectar el agua y matar gérmenes que causan virus y provocan diarreas, entre otros síntomas y bacterias como E. coli, salmonela, etc.

Las piscinas que tienen una cantidad adecuada de cloro y está bien mantenida, según los metros cúbicos de la piscina, no huele a compuestos químicos. El olor que desprende el agua no viene del cloro en sí mismo, sino de las cloraminas, compuestos químicos que se acumulan cuando no se trata adecuadamente el agua de la piscina.

Las cloraminas están compuestas por:

  1. Restos orgánicos.
  2. Desinfectantes de cloro.

Estas se pueden tratar realizando tratamientos de choque para eliminar componentes orgánicos que se combinan con las cloraminas y el cloro. Se debe mantener la piscina desinfectada para evitar que los microorganismos se propaguen y causen enfermedades.

Utiliza PM-607 Resticlor para eliminar el exceso de cloro, bromo y oxígeno.

Efectos del exceso de cloro

Riesgo en niños y bebés

Los niños tienen más riesgo de padecer estos síntomas cuanto más tiempo permanecen en el agua, si la temperatura es mayor y si ingieren agua.

Hay que tener en cuenta que estos síntomas se desarrollan en caso de realizar un mal tratamiento del cloro.

Consejos:

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